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sábado, 23 de enero de 2010

Mi perfil


Los que me conocen saben que soy Jose David Bonilla Casco y quien no lo sepa ya los sabe... jeje
Nací alla por el 86 un 7 de octubre en Madrid, pero por mis venas corre sangre extremeña.

Vivo en Campamento, un barrio que la mayoría no conoce, está al lado de Aluche y de Somosaguas.

Estudio Magisterio porque es lo que siempre he querido y porque desde siempre se me ha dado muy bien la lengua y en un futuro me gustaria impartir esta materia en la ESO e incluso en Bachillerato.
Antes de entrar en la carrera hice el Bachillerato y la ESO en el instituto Gamo Diana, y la educación Primaria en el colegio público Hermanos Pinzón

En cuanto a mis aficiones me encanta reirme, esa es la primera.
Luego están el fútbol, baloncesto, fórmula 1, tenis... los deportes en general.


En cuanto a música lo que más escucho es reggaeton, y más concreto Polaco, Don Omar y Julio Voltio, pero escucho de casi todo.



Me encanta estar con mis amigos en un local que tenemos alquilado en común en mi barrio,




pero lo que más me encanta es mi novia!!


Por supuesto que no puedo olvidarme de los Simpsons y Padre de Familia.



También soy muy peliculero.




Fases del Dibujo Infantil

El dibujo de los niños va teniendo diferentes etapas que pueden relacionarse con la edad. Se puede decir que un niño de 7 años tiene que haber superado la etapa del garabato, pero no hay que pensar que al otro día de cumplidos los 4 va a dejar el garabato para elaborar un monigote, ya que se trata de una esquematización y la evolución de cada niño es diferente.

En el dibujo infantil, se pueden distinguir diferentes etapas:

1. La etapa del garabateo:(2 a 4 años)


Desde que agarran por primera vez un lápiz hasta los 4 años, aproximadamente, los niños atraviesan tres momentos diferentes:

Primero dibujan garabatos desordenados, una especie de rayones en la hoja sobre el que no tienen más control que el que les permite empezar y terminar, y que por eso mismo muchas veces sigue en la mesa sobre la que está apoyado el papel.

Más tarde logran controlar un poco más los movimientos y pueden detenerse para llevar el trazo hacia donde desean durante la realización de sus garabatos.

Por último, el garabato con nombre aparece cuando el niño comienza a atribuirle un significado a lo que dibujó y entonces dice que hizo “un perro”, “un coche” o “a mamá”, a pesar de que nada de esto sea reconocible en el dibujo.


2. La etapa preesquemática: Se da aproximadamente entre los 4 y los 7 años.


Se caracteriza por la búsqueda consciente de una forma en el momento de dibujar. Es durante esta etapa cuando se produce el momento mágico en el que su padre y su madre van a reconocer en los trazos del niño el objeto que él dice haber representado. Lo más común es que este primer dibujo sea el de la figura humana, que inicialmente suele representarse con un círculo y dos líneas que salen verticalmente de él y que el niño nombra como “las piernas”, “los brazos” o “las manos”. Estos “cabeza-pies” aparecen entre los 4 y los 5 años y se van complejizando con el agregado de otras dos líneas a modo de brazos, con un redondel entre las piernas a modo de abdomen y, más tarde, el cuerpo.



No debe llamar la atención que la primera representación sea una persona, ya que la importancia de las personas en los dibujos de los niños es bien evidente a lo largo de toda la infancia.



3. La etapa esquemática: Va de los 7 a los 9 años.


Las formas se hacen mucho más definidas. Ya a los 7 años es esperable que logren representar la figura humana con detalles claramente identificables por un adulto, sin embargo la representación de la figura humana es muy personal y puede considerarse como un reflejo del desarrollo del individuo. En esta etapa el niño puede considerar las relaciones entre los objetos y ya no trabaja sólo con dibujos de objetos aislados unos de otros: esto se evidencia con la aparición de la línea que representa el suelo y que proporciona una base al resto de los dibujos.


Más tarde aparecerá “el cielo”.


Es común en esta etapa que dibujen con transparencias y, como si estuvieran sacando una radiografía, los muebles de una casa pueden verse a través de la pared.


4. La etapa del realismo: Entre los 9 y los 12 años.


Los chicos buscan que sus dibujos sean más fieles a la realidad y grafican objetos, paisajes y también sensaciones, buscando ya la tercera dimensión y tomando en cuenta la superposición.


Muchas veces la atención a los detalles del dibujo va en detrimento de la acción y las representaciones resultan estáticas. La línea de base va desapareciendo porque se empieza a concebir al suelo como un plano y lo que era la línea de cielo pasa gradualmente a ser la línea de horizonte.